dimecres, 19 de juny del 2013

Paseo del Duque de la Victòria

Cogiendo el Paseo Duque de la Victoria, al fondo, tirando a la derecha, por la calle Duque de la Victoria y de
nuevo, a la derecha, llegamos a la calle de la Portaferrissa. Si se llama así es por la impresión que causó la puerta noble y sobre todo potente que cerraba la abertura que allí daba a la Rambla, al aparecer realzada con unos herrajes formidables. Otro elemento reforzaba, por si hiciera falta, su relevancia: una de las barras de hierro la tenían como medida longitudinal de contraste para la cana destral. Seguimos caminando toda esta calle hasta un poco antes de llegar a la Rambla.

Vimos una calle muy pequeña, estrecha y oscura, era la calle de Petritxol, una de las más típicas y entrañables. Hace muchos años, pero muchos de verdad se escondían ingenios y pasiones detrás de estos bancos. De esta época ha quedado un cierto gusto por el arte y por buen gusto en muchas de estas tiendas. Entramos en una pero no compramos nada, porque entre nosotras ninguna tenía hambre. En esta calle habían tres paredes formadas de baldosas que tenían escrito: De llevant i de ponent, tot el dia hi passa gent; de quan encara era nou i romantic el dinou; pel balco veus tremolar l'ombra d'angel guimera.





Encontramos los personajes celebres relacionados con esta calle, que son: Joan Magriña y San Román, Mauricio Serrahima Pala, Lluís Serrahima Camin, Joan Anton Maragall noble, Maurici Serrahima i Bofill. Continuamos a la derecha hasta llegar a la plaza del Pino, se llama así por un árbol, un pino, que hay en medio de la plaza. La iglesia que tenemos delante es la iglesia del Pi de estilo gótico. Luego encontramos la plaza de Sant Jose Oriol, justo al lado de la del Pi.








Salimos a la calle de l'Ave María, descubrimos que el idioma de esta calle era el Latín, que és importante para nosotros ya que nuestra lengua proviene de él. Al final a la derecha por la calle de Banys Nous, que se llama así porque cuando la ciudad se comenzó a hacer grande pasaron los baños a esta calle. Hemos encontrado pequeños comercios , joyerías, pequeños supermercados y restaurantes. Cuando llegamos a la calle del Call, nos informaron que el Call era el barrio judío, encontramos una pared de la antigua muralla de Barcelona, nos dimos cuenta por el tipo de piedra que la forma. Tenia marcas de los impactos de las balas. Y los fanales que hay son iguales que en los que vimos en otra calle anterior, lo que pasa es que en uno es con cristas transparente y otro no tiene nada, solo la estructura.

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